De Gloria Steinem (1983) "If men could menstruate" en Outrageous acts and everyday rebellions, New York, Holt, Rinehart& Winston, 337-340

 

>>Si de repente los hombres pudieran menstruar, y las mujeres no, es obvio que la menstruación se convertiría en un envidiable atractivo masculino, causa de vanagloria en todo momento y lugar, los hombres harían alarde de la duración e intensidad de su período, los adolescentes aludirían a este hecho como el anhelante comienzo de la etapa adulta y se celebraría el día gozoso con ceremonias religiosas, ágapes en familia y reuniones de hombres solos.

Para compensar la pérdida de horas de trabajo entre los poderosos, el congreso votaría subvenciones para el Instituto Nacional de la Dismenorrea, los médicos apenas investigarían sobre ataques cardíacos ya que los hombres estarían hormonalmente protegidos contra ellos, y, en cambio, se intensificarían los estudios sobre calambres y dolores abdominales.

Algunos individuos sacarían provecho de marcas comerciales tan prestigiosas como los tampones Paul Newman, compresas absorbentes Muhamed Alí y protectores peneales John Wayne, las encuestas demostrarían con datos estadísticos que los hombres se superan en los deportes y ganan más medallas olímpicas cuando tienen el período.

Los amigos del callejeo se inventarían expresiones coloquiales como "es un tío de tres compresas" y chocarían los cinco con un conocido en cualquier esquina y se saludarían con un "oye, chico, tienes un aspecto estupendo" a lo que el otro contestaría "pues claro, tío, tengo la regla". Por último, los jueces indultarían a los violadores con el pretexto de tener la regla<<.