Flavia Limone Reina
Sexóloga/Terapeuta de pareja
www.sexoygenero.org
“Las bolsas de los deseos”
Compran (o buscan o hacen) dos bolsitas de diferentes colores que se cierren (con un lazo o algo similar), papel y lápices. Cortan el papel de manera que queden varios trozos pequeños en que se puede escribir y doblar en 4. Cada miembro de la pareja escribe en uno de los papelitos algo que desee como “regalo” de su compañer@. Puede tratarse tanto de un pic-nic nocturno por la playa como de un viaje, una fantasía erótica, que le cuente una historia de infancia, un paquete de sus caramelos preferidos… ¡usen la fantasía!, ¡pregúntese que les gustaría recibir como mimo! Cada quien pone sus papelitos en su propia bolsa y la va llenando a medida que se le ocurren nuevas ideas (porque “se me ocurrió”, porque lo vi en una peli, me contó un/a amig@, lo soñé etc.).
Las bolsitas se dejan en un lugar común y accesible a ambos.
Ambos se comprometen a tomar un papelito de la bolsa de la pareja en la frecuencia pactada (una vez al mes, cada 15 días, bimensual… habrá que acordarlo). Quién coge un papel, lo hace en privado, lo lee y decide si puede/quiere cumplir ese deseo. Si no es un deseo que se sienta capacitado para hacer realidad, puede guardar ese papel y coger otro (pero no debe dedicarse a explorar todos los deseos por curiosidad). Luego, sorprenderá a su pareja llevándolo a cabo con la mayor creatividad y dedicación posible y sin que su compañer@ sepa en qué momento ocurrirá (si el acuerdo ha sido, por ejemplo, de “cumplir deseos” una vez a la semana, ese día no debe estar previamente fijado para que así, constituya una sorpresa).